El momento que se quedó
Marjan Schnetz no esperaba mucho de su primer eclipse. Cuando René le propuso viajar a Turquía para verlo, aceptó más por curiosidad que por entusiasmo. Pero cuando la luz empezó a desvanecerse y el aire se aquietó, algo cambió en ella. Los pájaros se detuvieron. Los colores cambiaron. La multitud enmudeció. Durante unos minutos, el mundo se sintió suspendido, ordinario e infinito a la vez.
No hubo lágrimas ni dramatismo, sólo una tranquila certeza: era algo que quería volver a experimentar. Cuando volvió la luz del día, miró a René y le dijo simplemente,
“Que no falte otro en nuestras vidas”
Ese momento se convirtió en el inicio de Total Together . Primero como idea, después como proyecto compartido. Una forma de hacer las cosas que valoraba la conexión tanto como la experiencia. En 2026, esperan darle vida por primera vez: un viaje de prueba bajo el eclipse español, con un pequeño grupo de personas que quieran ver, sentir y formar parte de algo real.
El ancla silenciosa
René suele decir que Marjan tiene inteligencia práctica, El que convierte una visión en realidad. Él aporta la chispa, el caos creativo que impulsa las ideas. Ella aporta el enfoque, la empatía y el sentido de cómo pueden funcionar las cosas. No se trata de opuestos, sino de órbitas. Dos tipos de inteligencia girando en torno a la misma idea, encontrando el equilibrio en el movimiento.
De cara al futuro
Desde el primer viaje, ha habido otros... China, EE.UU., Chile, Australia - cada una diferente, pero con el mismo pulso de asombro compartido. Marjan no busca el espectáculo ni los números, sino la conexión.
Al final, Total Together no trata sólo de ver la sombra de la luna, sino de lo que descubren las personas cuando se sitúan juntas bajo ella.